El deseo ardiente es la ENERGÍA que crea la realización del sueño
La emoción es una energía en movimiento, pero esta energía
cuando se canaliza hacia un sueño y a su fuente en nuestra
verdad, o sea, nuestros sentimientos, entonces se convierte en
un DESEO ARDIENTE. Sin estos dos estados, el deseo es algo
simplemente abstracto y ninguna creación se producirá.
Demasiada gente utiliza la palabra emoción sin conocer la
definición y a menudo se pierden con los sentimientos. El deseo
es la emoción que consiste en una contradicción entre la verdad
actual y la que pretendemos crear, vivir.
Para realizar un sueño al utilizar el deseo, tenemos que crear
algo, ofrecer algo por medio de las herramientas que nosotros
disponemos para la creación. Estas herramientas son el
pensamiento, la palabra y la acción. Son 3 energías que al estar
juntas, van a producir un resultado que llamamos una creación o
una experiencia. El problema viene cuando no utilizamos las tres
energías en coherencia y entonces producimos resultados
incompletos o intentamos utilizar a otros para compensarlos,
sobre todo los de la acción. Así pues, nuestras experiencias no
están completas y creamos a menudo resultados que no deseamos.
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